martes, noviembre 11, 2008

FILVEN 2008: El mercado del fin de semana y los llorones del libertinaje de expresión

El fín de semana pasado, 8 de Octubre precisamente, visité la Feria Internacional del Libro (FILVEN) 2008. Esta feria llegó a su cuarta edición desde que el Centro Nacional del Libro comenzó a organizarla. Aún desde antes, ya se realizaban ferias del libro, pero estas, bajo este nombre, son organizadas directamente por entes del estado.

Cada año, inmediatamente que puedo, voy a esta feria a comprar los libros de rigor. Como bibliófilo que soy, cada feria para mí es una dicha. Es que no puedo evitarlo. Debo comprar libros en esa feria al menos para aplacar el ansia de caminar en ella y sólo mirar y mirar la montaña de títulos como si fuera una vitrina de centro comercial. Es mi droga, y no lo niego. Hasta me vanaglorio de ello. Al menos es una droga sana, que alimenta el intelecto de la gente, y fomenta la creatividad y la imaginación.

Este caso no fue la excepción. Aquí les presento el listado de libros que compré ese día, y espero se me presente otra oportunidad de volver, ya que termina el domingo 16 de Noviembre.

1.- Mi Pequeño mundo. Novela de Stefania Mosca (homenajeada este año por la FILVEN).
2.- Dictadura Mediática en Venezuela: Investigación de unos medios por encima de toda sospecha. Libro de ensayos de Luis Britto García. este lo conseguí gratis debido a que lo estaban repartiendo. Solo espero que no sea como la nefasta experiencia de Los Miserables, editado por la casa "El Perro y la Rana" (dependiente del estado) y su sistema de lectura alterada por la mala maquetación.
3.- El Juego de Ender. Novela de Orson Scott Card. A este autor solo lo conocía por haber escrito los insultos del duelo de espadas del Monkey Island. Espero que su novela haya sido buena inversión.
4.- La minificción en Venezuela. Compilado de minicuentos de Violeta Rojo. Una excelente recomendación para los que gusten de algo diferente en la literatura condensada.
5.- El Oráculo del Guerrero. Libro de autoayuda de Lucas Estrella. Este libro ya había ganado su fama en 1999 cuando Chávez lo citaba una y otra vez. Según dicen las malas lenguas, Boris Izaguirre lo decretó como el libro más gay que había leído, y desde entonces no se volvió a mencionar.

En sucesivas entradas, les iré hablando sobre estos libros.

Ahora, pasemos un poco a la materia que nos ocupa:

Leo en la página web del diario "El Nacional" que los Libros del Nacional no estarán en FILVEN. Según Miguel Henríque Otero, editor y dueño del periódico, es la primera vez que una editorial es excluída de la mencionada Feria (y me consta que en la feria del año pasada, los Libros del Nacional tuvieron su puesto), además "... desde que se inició la feria, así como en el creciente historial de las ferias del libro en Venezuela, esta es la primera vez que se niega la participación a una casa editorial. La práctica, nada tiene de revolucionaria ni de respeto a las ideas: es excluyente, censuradora y violatoria de los derechos de editores, autores y lectores. Práctica fascista. Soterrada forma de violencia propia de camisas pardas."

La razón del CENAL: No hay suficiente espacio.

...ya.

La feria se está organizando en el Parque Los Caobos. El parque de marras es lo suficientemente grande como para meter algún tarantín más, a menos que ya los tarantines estuvieran construidos de antemano. Bien hasta el momento, la critica del señor Otero tiene un fundamento.

Sin embargo, se vuelve lloriqueo con el siguiente párrafo:

¿Qué significa este veto? Una descabellada imposición a los lectores, a quienes se impedirá acceder a las publicaciones de Los Libros de El Nacional, una de las más importantes casas editoriales del país. Pero es también una prohibición sobre Otero Silva, Uslar Pietri, Salvador Garmendia y centenares de otros autores venezolanos, cuyos libros se ven impedidos de circular libremente.


Señor Otero, permitame decirle que en el espacio de Monte Ávila Editores vi libros de Garmendia y de Uslar Pietri. De Otero Silva no vi, por lo que no pondré tanto las manos en el fuego, pero decir que sus libros están "impedidos de circular libremente", me parece una soberana idiotez. Esos libros están fuera de la feria, si, y es lamentable, pero los consigo en otras librerias y en los puestos del puente de la Av. Fuerzas Armadas. Tan impedidos como dice, no están.

Además, le digo a mi gigantesca audiencia (JA JA) que buena parte de los libros del Nacional son abiertamente críticos ante el gobierno. La Feria la organiza el gobierno. No los justifico, pero saque dos más dos.

Sin embargo seré su abogado por un rato: Esta situación es la primera vez que pasa, y si bien la crítica tiene su fundamento, yo no haría tanta alharaca a menos que la situación se repita en la feria siguiente. Creame que me parecería más grave, MUCHÍSIMO más grave, que le cerraran la editorial. Mientras tanto, sequese los mocos y respire. Sus libros siguen en la calle, y es lo que debería importar, estén o no en la feria.

Ahora, que eso signifique menos propaganda para lo que pregona en sus libros y periodico y se venda otra imagen de Venezuela al mundo, pues ni modo. Mientras siga en la calle, solo es un golpe menor. Bajo, pero menor. Cuidese mejor para la próxima.

Ahora pasemos a otro artículo. A raíz de lo ocurrido con la editorial El Nacional, encuentro un artículo en Aporrea.org con el siguiente título: Los gorilas no leen: ¿Boicot a la FILVEN?, de Moraida Rubio. En ella, habla sobre el intento de Marta Colomina de llamar a un boicot contra la Filven, llamando a no asistir a la feria por lo ocurrido con la mentada editorial.

Señora Colomina, sequese las babas. Cuando habla contra el gobierno, parece que se le sale la espuma.

Sin embargo, el agridulce desvarío no va contra la señora Colomina (salvo por ese párrafo) sino que va más para la señora Rubio. Si bien es cierto que hay muchas editoriales comerciales y no tan comerciales en la FILVEN (Random House está, y no vi la continuación de "La Séptima M", lástima), tampoco quiere decir que usted deba soltar la siguiente estupidez:

Encontramos una oferta variopinta de editoras que ofrecen libros de autoestima, religión, cocina, arte, decoración, etc, por tanto, es una gran mentira decir que los libros de El Nacional no fueron admitidos por su contenido.


Curioso. Yo pensaba que aparte de esos temas, el Nacional editaba libros que criticaban al gobierno de Chávez. ¿Será que me están haciendo falta lentes? Porque si es así, recomiendeme al menos el optometrista, ya que se ha digerido al menos los títulos de la portada de cada libro de marras.

Señaló el Ministro Héctor Soto en la inauguración de este evento, que la FILVEN no es un espacio para el libro y la creación literaria como objeto de intercambio mercantil, es un espacio para "poner sobre la mesa el papel transformador de los libros y los autores".


Sin embargo, Random House Mondadori está. ¿Qué significa? Que me lo diga el señor ministro.

Descartando el resto del artículo, que tiene elementos dignos de análisis de gente que tiene el tiempo para gastarlo en ello (y ojo, que hay cosas que me llamaron la atención y algunas fueron acertadas), rematemos con esta perla de sabiduría:

Tal y como señaló la Editorial de El Nazional del viernes pasado "los gorilas no leen", es cierto, lo sabe el fascismo criollo que no tiene nada que envidiarle a las corrientes ultra-reaccionarias de otras latitudes que siempre persiguieron la libertad de expresión


A los señores Otero y Rubio:

Comparar al enemigo con los nazis de verdad que les está haciendo ver como idiotas. Para mi, tanto Aporrea como El Nacional me parecen igualitos (salvo que el último es impreso). Es más, cada medio de comunicación se comporta exactamente igual a lo que tanto critican. Y mientras sigamos acusando al otro de nazi, no vamos a resolver absolutamente nada. La acusación de Otero es justificada pero como le pasó la primera vez, quedó como lloriqueo de niño aporreado, y si a eso le sumamos la barbaridad de titulo de la mencionada editorial, mi respeto disminuye más. Lo de Colomina me parece una acertada señal de inmadurez por parte de esa doña, pero lo que usted escribe, señora Rubio, la pone en peor situación, porque se comporta igualito que aquella.

En pocas palabras, querubines del Libertinaje de Expresión: No me molesta que critiquen los trapos sucios del otro. Para eso son los medios. Lo que no me gusta, es que crean que el lector es estúpido. Punto.

Yo vuelvo a mis libros comprados y espero volver a por más.

Hasta la próxima vez que tenga tiempo.